

Sus padres eran amigos del fotógrafo Kirk Weddle encargado de la carátula del disco más influyente en la escena musical rock de la última década. EN 1991, cobraron 200 dólares por fotografiar al entonces bebé Spencer Elden. Hoy Spencer tiene 17 años y es fanático de Nirvana, aunque no podrá cumplir con una de las promesas que Kurt Cobain hizo a su esposa: invitarlo a comer cuando fuera mayor.