


Informes de inteligencia han tratado de apaciguar los miedos sobre la salud del líder de Corea del Norte, Kim Jong-il a quien se le vio en público por última vez el pasado 14 de agosto. Su desaparición y posible muerte ha dejado en vilo a observadores y analistas que se preguntan cuál será el futuro del país más aislado e impredecible del mundo, ahora armado con aparatos nucleares. Su ausencia en la celebración de los 60 años de la fundación del país, el pasado 9 de septiembre, suscitó interrogantes sobre su estado de salud. Se especula que el 22 de agosto habría sufrido un derrame cerebral del cual aún no ha podido recuperarse y es poco probable que salga con capacidad para gobernar. De allí la especulación que ronda sobre su reemplazo, dentro y fuera del país, y sobre la dirección que podría tomar Corea del Norte. Mas fotos aquí